El Regional Preferente Femenino del San Gregorio Arrabal atraviesa uno de los momentos más ilusionantes de su trayectoria reciente. Así lo explica Adrían “Guaje” Martínez, entrenador del equipo, en una entrevista en la que analiza la evolución del grupo, el crecimiento del proyecto y la ambición con la que se afronta el tramo decisivo de la temporada.

Estamos disfrutando mucho del momento y del día a día. El equipo está creciendo cada día como bloque y también a nivel individual, y los resultados que estamos consiguiendo nos ayudan a seguir creciendo”, señala el técnico, que destaca el trabajo constante realizado desde el inicio de la pretemporada.

Con una plantilla en la que cerca de la mitad de las jugadoras se incorporaban esta temporada, Martínez pone en valor el proceso de construcción del equipo: “En apenas cuatro meses todas las jugadoras han mejorado muchísimo de manera individual, y eso lógicamente ha hecho crecer al colectivo, que era lo más complicado al tener muchas caras nuevas”.

Como equipo de mayor categoría del club, el Regional Preferente Femenino asume una responsabilidad añadida. En este sentido, el entrenador explica que “la presión la tenemos el cuerpo técnico; las jugadoras deben disfrutar y jugar como saben, porque así es como se consiguen los objetivos”, subrayando la importancia de gestionar la exigencia desde el banquillo.

La situación en la clasificación permite soñar con metas ambiciosas. “Desde el principio de temporada sabíamos que teníamos equipo para luchar arriba, incluso frente a rivales que llevan más tiempo juntas”, afirma Martínez, quien añade que “tenemos jugadoras con nivel para categorías superiores, y eso nos está haciendo soñar con el ascenso a 3ª RFEF, algo que sería increíble para el club”.

Adrián “Guaje” Martínez también destaca el papel fundamental del trabajo de base y la conexión entre equipos: “Entrenan con nosotras jugadoras del Regional B, lo que les ayuda a crecer y a nosotras a trabajar diferentes aspectos, y en la cantera tenemos jugadoras de un nivel increíble que más pronto que tarde estarán en el primer equipo”. Además, resalta el apoyo recibido desde otros equipos del club en partidos clave como “una muestra clara de la buena salud del San Gregorio Arrabal”.

Sobre el momento actual del fútbol femenino, el técnico es claro: “Ha crecido muchísimo en los últimos años. Hoy en día el nivel y la estructura no tienen nada que ver con lo que había hace dos décadas, aunque todavía necesita un último empujón para ocupar el lugar que merece”.

Para cerrar, el mensaje es de unidad e ilusión: “Tenemos que disfrutar de este sueño, seguir trabajando y mantenernos como una familia dentro y fuera del campo”, anima Martínez, que concluye con una llamada a la afición: “Necesitamos a todo el club empujando, que la Azucarera sea ese ruido especial que haga sentir a las rivales. Podemos poner al club en 3ª RFEF y eso repercutirá positivamente en todo el San Gregorio Arrabal”.