El San Gregorio Arrabal ya es equipo de División de Honor Cadete tras confirmarse matemáticamente el ascenso. La derrota de este sábado en la Ciudad Deportiva no empaña en absoluto un logro histórico para el club. El empate del CD Ebro permitió certificar un ascenso muy trabajado, culminando una campaña que ha sido el reflejo perfecto de un equipo que ha sabido crecer, competir y creer en sí mismo.

El conjunto rojillo ha hecho una magnífica temporada, muy regular, con unos números sobresalientes:

  • 65 puntos
  • 19 victorias
  • 85 goles a favor
  • Tercer puesto en la clasificación

Todo ello en una liga de enorme exigencia, solo por detrás de Real Zaragoza y CD Oliver. Pero más allá de los números, este ascenso representa el premio al esfuerzo colectivo de jugadores, cuerpo técnico, familias y toda la estructura de cantera. Un equipo que comenzó el curso de menos a más, encontrando su mejor versión en el tramo decisivo de la competición hasta consolidarse entre los mejores conjuntos de Aragón.

Además, el equipo ha destacado por su capacidad ofensiva, con varios jugadores firmando una temporada brillante de cara a portería. Darío Barrero lideró la tabla goleadora del equipo con 19 tantos.

Este ascenso lleva el nombre de todos los jugadores que han formado parte del camino: Roberto Abdrma Garcés, Aitor Almazán Gorrindo, Andrés Eduardo Álvarez Ferrer, Jorge Andrés Arenas, Guillermo Azón Corella, Darío Barrero García, Akram Ben Assou Oubekhan, Eliasid Fernández Bautista, Alejandro González Cabello, Mateo González Moreno, Raúl Lanzarote Labé, Eric José Martínez Tolosa, Sergio Meléndez Royo, Yahya Ouakki Kaddouri, Jorge Pes Montañés, Raúl Rumi Altelarrea, Carlos Sánchez Lafuente, Daniel Soriano Luna, Alejandro Ugarte Lahuerta, Alvaro Folguera y Roberto Virlan Rubio. También ha sido fundamental el trabajo del cuerpo técnico encabezado por José Val Sanromán, junto a Diego Soria Romeo.

El ascenso a División de Honor Cadete supone además un paso adelante para el proyecto deportivo del club y para una cantera que continúa creciendo temporada tras temporada, consolidando al San Gregorio Arrabal como una de las referencias del fútbol base aragonés.

Ahora toca disfrutarlo. Porque detrás de este ascenso hay meses de trabajo, compromiso y superación. Y porque este equipo ha demostrado que, incluso cuando el camino se complica, nunca deja de competir.