El San Gregorio Arrabal CD continúa consolidando su proyecto deportivo y formativo con una firme apuesta por el fútbol femenino, una línea de trabajo que cobra especial significado en torno a las celebraciones del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. El club zaragozano ha logrado estructurar una sólida sección femenina que actualmente cuenta con cinco equipos en competición y alrededor de 90 jugadoras, una cifra que refleja el crecimiento sostenido del deporte femenino tanto en el barrio como en el conjunto de la ciudad.

La estructura femenina del club abarca todas las etapas formativas, desde las primeras edades hasta categoría regional, con equipos en Alevín-Benjamín, Infantil-Alevín, Juvenil, Primera Regional y Regional Preferente. Esta organización permite acompañar a las jugadoras en su desarrollo deportivo y personal, ofreciendo un itinerario completo dentro del propio club y facilitando la progresión desde la iniciación hasta las categorías competitivas superiores.

“Más allá de los resultados deportivos, el proyecto del San Gregorio Arrabal se sustenta en una clara vocación educativa que se basa en el respeto y la igualdad”, señala Jorge Sanmartín, director deportivo. Por su parte el directivo responsable del fútbol femenino, Alfonso Embid, añade que “el club trabaja para fomentar valores como el trabajo en equipo, el esfuerzo, la igualdad de oportunidades y la confianza en las jóvenes deportistas, contribuyendo así a que cada vez más niñas encuentren en el fútbol un espacio de crecimiento, convivencia y pertenencia”.

En el plano competitivo, el equipo de Regional Preferente femenino está firmando una temporada muy destacada y se mantiene en la zona alta de la clasificación, solo por detrás de Actur Pablo Iglesias y Valdefierro (con un partido menos). El conjunto rojillo presenta además una de las mejores diferencias de goles de la categoría, superando el +50, lo que confirma el excelente rendimiento del equipo tras el ascenso conseguido la pasada temporada.

El equipo de Primera Regional femenino, por su parte, ocupa actualmente una posición en la zona media-baja del grupo Norte, en una competición que reúne a clubes como Fraga, Peña Ferranca o Jacetano. Su papel dentro del proyecto del club es fundamental, ya que actúa como equipo de formación y transición para muchas jugadoras que continúan su progresión hacia el primer equipo.

Por su parte, el equipo Juvenil femenino compite en una liga especialmente exigente, dominada por clubes de gran estructura como Real Zaragoza o Zaragoza CFF. En este contexto, el conjunto del San Gregorio Arrabal se mantiene en la zona media de la clasificación, acumulando experiencia y crecimiento competitivo en una categoría que supone el último paso antes de las competiciones sénior.

El Infantil-Alevín femenino continúa su proceso de crecimiento en una etapa clave del desarrollo de las jugadoras. Aunque el equipo se sitúa actualmente en la parte baja de la clasificación, el grupo muestra una evolución constante y compite cada jornada con mayor madurez, consolidando los fundamentos del juego en una categoría decisiva para el posterior paso al fútbol once y a la etapa juvenil.

En la base, el Alevín-Benjamín femenino está protagonizando una campaña sobresaliente y pelea por el liderato de su competición junto a la S.D. Huesca. El conjunto presenta una diferencia de goles superior a +60, una de las mejores de la categoría, lo que refleja el gran nivel competitivo del equipo y el prometedor futuro de la cantera rojilla.

En el contexto del 8M, iniciativas como la del San Gregorio Arrabal adquieren un significado especial. El crecimiento de su sección femenina demuestra cómo el deporte puede convertirse en una herramienta de transformación social, generando referentes y abriendo nuevas oportunidades para las niñas y jóvenes que desean practicar fútbol.

Con cinco equipos y cerca de 90 jugadoras, el club rojillo continúa demostrando que el futuro del deporte pasa también por impulsar el talento femenino desde la base, consolidando un modelo que combina formación deportiva, compromiso social e igualdad de oportunidades.