Continuamos con la ronda de entrevistas para conocer al cuerpo técnico del San Gregorio Arrabal CD. En esta ocasión, hablamos con José Antonio Casaus, entrenador del Liga Nacional Juvenil y coordinador de las categorías superiores (desde Infantil), una figura clave en el proyecto deportivo y formativo del club.

Con más de 20 años de experiencia ininterrumpida en los banquillos, Casaus destaca por una visión del fútbol base que va más allá del resultado inmediato. “Entrenar es acompañar. Acompañar en el crecimiento deportivo, pero también en el personal. En estas edades eso es fundamental”, señala.

Desde su papel como coordinador, subraya la importancia de mantener una línea de trabajo común entre categorías. “La coherencia entre equipos permite que los jugadores se sientan parte de un proyecto y no de un equipo aislado. Eso da estabilidad y confianza”, explica.

Uno de los momentos más delicados en la trayectoria deportiva llega alrededor de los 17 años, una edad en la que muchas y muchos jóvenes abandonan el fútbol. Casaus lo analiza con claridad: “Es una etapa de muchos cambios vitales. Aparecen los estudios, las decisiones sobre el futuro, la presión por el rendimiento y, en algunos casos, la frustración por no cumplir expectativas. Si no se acompaña bien, es fácil que se pierda la motivación”.

A este contexto se suma el impacto de las lesiones, especialmente duras en edades formativas. “Una lesión a los 16 o 17 años puede ser un golpe muy fuerte. No solo a nivel físico, también emocional. Por eso intentamos estar cerca, explicar los procesos y ayudar a que nadie se sienta fuera del equipo por estar lesionado”, afirma. Por ejemplo, el pasado mes de diciembre volvió al LNJ Marcos Iguaz tras una grave lesión que lo mantuvo alejado del equipo casi un año. “Pero nunca dejó de estar en el equipo durante ese tiempo”

El técnico insiste en que el club debe ser un espacio seguro también en los momentos difíciles. “No todas las trayectorias son lineales. Hay parones, dudas y retrocesos, y eso también forma parte del aprendizaje. Nuestro trabajo es sostener y acompañar”.

En el plano deportivo, la temporada del Liga Nacional Juvenil está siendo especialmente exigente, con el equipo inmerso en la lucha por la permanencia. “Es un año duro, pero muy formativo. Competir en la dificultad enseña valores que no se aprenden cuando todo va bien”, reconoce Casaus, quien destaca la actitud del grupo. “El compromiso de los jugadores está siendo muy alto”.

Para concluir, Casaus reivindica el papel del cuerpo técnico y la formación continua. “Un club crece cuando cuida a sus entrenadores y entrenadoras y cuando pone a las personas en el centro. Ese es el camino que queremos seguir en el San Gregorio”.